En los más antiguos textos mesopotámicos -redactados allá por el año 1700 a.C- ya se contemplaba el crucial papel que desempeñaba el aceite de oliva virgen como símbolo de fuerza, de pureza y de equilibrio para ayudar a mantener la hidratación de la piel de las mujeres y los hombres. Porque, por supuesto, hace miles de años también existía el culto a la belleza. Ni sérums, ni liftings, ni ácidos hialurónicos en aquella época. ¿La respuesta, entonces? ¡Aceite de oliva virgen! Los griegos también confiaron sus tersas pieles a este dorado elemento y nadie puede negar que los habitantes de esta bella región del Mediterráneo han pasado a la Historia como un ejemplo de belleza armónica no solo en lo que respecta a sus monumentos arquitectónicos sino también a sus cuidados de estética. Un kit de belleza natural, sencillo y -por qué no decirlo- extremadamente casero que tenía como base la recolección de aceitunas para su posterior triturado y aplicación sobre la dermis. De hecho, el uso del aceite de oliva era tan venerado que, en el siglo V a.C., los atletas griegos ya lo utilizaban como una medicina que untaban por el cuerpo para fortalecer el tono muscular y, de esta manera, obtener mejor rendimiento.
Varios siglos más tarde, ya en el I d.C., al médico turco Claudio Galeno se le ocurrió la maravillosa idea de mezclar el aceite de oliva con agua y cera vegetal. El resultado fue un eficaz cosmético que ofrecía elasticidad y tersura a la piel. Y... voilà! ¡La humanidad pudo contemplar el nacimiento de la primera crema hidratante! Desde entonces y hasta nuestros días, es mucho más que obvio que el aceite de oliva virgen resulta un alimento idóneo para irradiar belleza. Por fuera -por sus propiedades antioxidantes, que ayudan a prevenir el envejecimiento de la piel- y por dentro -su ácido oléico y sus vitaminas A y E ayudan, entre otras cosas, a prevenir los infartos y a reducir el nivel de colesterol en la sangre-.
Una de las últimas novedades relacionadas con el sector de la estética que ha llegado a España es el Masaje con Aceite de Oliva. Se trata de una terapia que combina los beneficios de este producto con técnicas como el masaje chino Tui-na y la aplicación de azúcar moreno. Suena bien, ¿verdad? Quienes ya han tenido la suerte de probar esta atractiva práctica aseguran que resulta "mucho más que placentera". Además, los expertos señalan que este tipo de masaje favorece el riego sanguíneo, aporta un plus de hidratación a la piel, tiene efectos relajantes y, además, estimula los sentidos. ¿Alguien da más? Habrá que probarlo...
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